• Ximena Motavel

El Poder de Escuchar a tu Cuerpo | Arcángel Rafael

Amado mío ¿Cómo es que te encuentras en este tiempo? ¿Sientes tu cuerpo en una salud perfecta? O ¿Hay algo manifestándose en tu vida como un malestar por más pequeño que parezca y que a lo mejor no lo has visto con la importancia requerida?


Tu cuerpo está lleno del líquido vital llamado agua, el cual es tu mayor conductor de energía y el medio por el cual nosotros podemos comunicarnos contigo por medio de vibraciones y ondas eléctricas, de esta manera así como un río lleva en su interior la vida, nosotros te conectamos con la misma desde tu interior, y así como un río puede presentar obstáculos en su camino, también tu puedes vivirlos, de tal forma que hoy ese dolor de cabeza, de espalda, enfermedad o síntoma que este presente en ti es el equivalente a esa piedra que obstruye el fluir del agua dejando simplemente la acumulación y estancamiento de la energía.




Hoy te invito a observar esa parte de ti la cual te muestra que la energía vital no fluye como debería, se estanca, se acumula y no continua su paso, por eso duele, pica o molesta, ¿Qué haces ante esto? ¿Lo acallas?, ¿lo evades? O ¿Lo justificas?


En este tiempo estoy contigo para ayudarte a sanar y para recordarte que la salud es el estado natural de tu cuerpo y de tu alma, deja de aferrarte a los beneficios falsos que da la enfermedad, deja de verla como un modo de comunicación o de obtener aquella atención por la cual tienes que trabajar más profundo.


Date permiso de escucharte, de escuchar a tu cuerpo y sus manifestaciones, despréndete de la creencia de que ignorando lo que te sucede o tomando únicamente remedios humanos es como podrás controlar la situación, pues en realidad lo único que estarás haciendo es acallar tu mente y todas tus emociones, y estarás eligiendo no hacerte conciente de este lenguaje por el cual buscamos también que llegues a la sanación.


Toma mi mano y yo seré el mediador entre tu alma y tu cuerpo, de modo que te ayudaré a preguntarte que necesitas de ti mismo, y sobre todo te ayudaré a escucharte.


Trabajar en la relación contigo mismo conlleva el conocerte, aceptarte y amarte, reflexiona ¿En qué área estoy fallando? Y de esta manera elige quitar la piedra que obstaculiza tu propio fluir.




Toma medidas amorosas para ti y que te lleven a cumplir tus propósitos, cuídate como aquel objeto nuevo que tanto anhelabas, protégete como aquel celular nuevo que le proteges su pantalla, hidrátate adecuadamente así como a ese auto que te traslada, mantente limpio como te enfocas en mantener limpia tu casa, tu escritorio o simplemente el espejo en el que te miras, háblate, pídete permiso de aquellas cosas que más trabajo te cuesten y dite que todo está y estará bien y deja de convencerte que esto es lo que te toco vivir por historia, herencia, por edad o por que no conoces otra cosa.


Deja de ponerle obstáculos a tus emociones, te aseguro que hacen más daño acumuladas en un solo lugar que fluyendo libremente en ti, si permites que fluya la vida en ti tendrás la gran oportunidad de ver todas las luces que trae para ti, no solo las sombras o las carencias, solo es cuestión que dejes de temer a tus pensamientos, a tus creencias, que dejes de creer en tus limitantes, para volverte un río imparable, que suena estruendosamente a su paso y que desemboca al mar feliz de convertirse en parte de la inmensidad.


Reconoce la gran fuerza que hay en ti, esa fuerza que ustedes le llaman fuerza de voluntad la cual nosotros llamamos LA FUERZA DE SER, la fuerza de ser quien realmente eres y del ser en quien has venido a convertirte, elige esta fuerza motora en ti y remueve todos los obstáculos a tu paso.


Recuerda: El poder de la sanación lo llevas en ti.

Arcángel Rafael.

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